¿Los profesores de América Latina son mal remunerados?

En esta edición del Tema en Debate, sepa más sobre la discusión alrededor de los sueldos de los profesores latinoamericanos y contribuya con informaciones y opiniones sobre la situación en su localidad!

Fernanda Campagnucci*
del Voces de la Educación

Si el sueldo de los docentes fuera comparado a lo de otros profesionales con formación equivalente, los estudios más recientes dirán que, en general, la respuesta a esa pregunta es sí. Especialmente entre educadoras de la educación infantil y de los primeros años de la enseñanza primaria.

Pero la realidad de cada contexto nacional es diferente, y hay discrepancia mismo dentro de un mismo país. En Brasil, por ejemplo, una profesora del Estado de Maranhão puede recibir remuneración tres veces menor que una colega del Distrito Federal, en las mismas condiciones de contratación.

¿Los países latinoamericanos adoptan pisos salariales nacionales para corregir ese tipo de distorsión? ¿La remuneración básica es condecente con el nivel de formación y suficiente para atraer buenos profesionales? ¿Cómo los gobiernos tienen respondido a las crecentes demandas de mejoría salarial? ¿Remuneración por desempeño mejora los índices educacionales?

En esta edición del Tema en Debate, traemos algunas informaciones sobre el cuadro general de la América Latina y la situación en algunos países de la región con base en los últimos estudios disponibles. Y tu, ¿qué piensas de la remuneración de los docentes en su localidad? ¿Cómo evalúa la postura del gobierno y de la sociedad alrededor del tema? ¡Confiera abajo y participa!

Salario y valorización

La Red Voces de la Educación considera que un nivel de remuneración digno es uno de los elementos esenciales para la valorización de los profesionales de la educación (así como formación iniciada y continua de calidad, la existencia de normas de ingreso en la carrera, planes de carrera estructurados, participación en las decisiones de la escuela y derecho a la representación sindical).

La estrecha relación entre la remuneración de los profesores, su status y la calidad educacional hay sido reiterada hace décadas por estudios del área (ver informe de la Unesco “Teacher´s Salaries, de Maria Teresa Siniscalco, 2004). Ese reconocimiento fue atestado en 1966 por la declaración “Recomendación relativa a la condición docente”, aprobada por la Unesco y por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 5 de octubre de aquel año.

“No se puede negar que otros factores, tales como el reconocimiento social y el nivel de consideración atribuido a su función en la sociedad, dependen en amplia medida, así como para muchas otras profesiones similares, de la situación económica”, dice el texto.

En el documento, la Unesco recomienda que la remuneración de los docentes deberá:

a) ser compatible con la importancia atribuida por la sociedad a la función educativa y, consecuentemente, con todas las incumbencias que son de la responsabilidad del docente a partir del momento en que invierte de esa responsabilidad;

b) ser compatible a las demás profesiones que exigen calificación análoga o equivalente;

c) asegurar nivel de vida satisfactorio tanto para el docente como para sus familiares, así como medios de mejoría de su calificación profesional, desarrollando de sus conocimientos y enriquecimiento de su cultura;

d) Considerar que determinados cargos exijan experiencia, mejores calificaciones y amplias responsabilidades.

El texto dice, aún, que los docentes deberán ser remunerados con base en una escala de salarios establecida de acuerdo con las organizaciones sindicales, y cuando un regulación fija el número máximo de horas/clase, el docente cuyo servicio regular exceda ese máximo deberá recibir remuneración suplementar de acuerdo con tabla previamente aprobada.

El documento de la Unesco también afirma que deberán ser tomadas medidas para la elaboración de un plan de carrera para cada categoría, con la concesión de aumento del salario con intervalos regulares, si posible, anualmente. El tempo previsto para ascender de nivel inicial al topo de la escala, recomienda el órgano internacional, no debe ultrapasar de diez a 15 años.

Salarios más bajos que los de otros profesionales

El estudio “Teacher´s Salaries in Latin America: How Much Are They (Under or Over) Paid?” [en traducción libre: Salarios de Profesores en América Latina: ¿En Cuanto Son (más o menos) Pagos?], de los investigadores Alejandra Mizala, de la Universidad de Chile, y Hugo Ñopo, del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) e IZA (Instituto para el Estudio del Trabajo) fue publicado en agosto de 2011 (lea aquí, en inglés).

En él, los investigadores concluyen que, en la realidad, profesores poseen más años de escolaridad que otros profesionales y técnicos, pero esos años de estudio no son recompensados en el mercado de trabajo. “El nivel educacional más alto es penalizado en los porcentuales más elevados de la distribución de salarios”.

Además de eso, de acuerdo con el estudio, características como jornada reducida de trabajo (en algunos casos), periodos más largos de vacaciones y relativa estabilidad podrían funcionar como una especie de “compensación” para los salarios bajos. Pero, admiten, la hipótesis necesita de una investigación más profundizada.

En Brasil, una investigación de agosto de 2011 demuestra que el nivel socioeconómico de los profesores y su rendimiento salarial son menores que los de otros profesionales con nivel de formación equivalente o mismo inferior.

En un total de 47 profesiones analizadas, la del profesor de enseñanza fundamental de las series iniciales, por ejemplo, figura en la 31ª posición, con media salarial de R$ 1.454 a la época – inferior a lo que ganan, en media, correctores de inmuebles (R$ 2.291), cajas de banco (R$ 1.709) y cabos y soldados de la policía militar (R$ 1.744).

De acuerdo con el estudio, 51,3% de los profesores de la educación básica poseen una jornada de trabajo igual o superior a 40 horas semanales. Para completar la renta, 10% de los profesores recorren a trabajos no formales – lo que significa que 266 mil profesores brasileños poseen una segunda ocupación.

El estudio “Remuneración y características del trabajo docente en Brasil: un aporte”, realizado por los investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) José Marcelino de Rezende Pinto y Thiago Alvez puede ser accedido aquí.

Flexibilización

Otra característica importante a ser considerada cuando el asunto es remuneración del trabajo docente es el proceso de flexibilización de las relaciones que ocurren a lo largo de la década de 1990 en la América Latina.

En esa época, “los profesionales de la educación, sobretodo en el sector público, fueron sometidos a una política de presión salarial sin precedentes en la historia, implicando en grandes pierdas salariales”, explican Dalila Andrade – profesora de la Universidad Federal de Minas Gerais – y otros autores en el articulo “Transformación en la Organización del Proceso de Trabajo Docente y el Sufrimiento del Profesor”.

El aumento del número de profesores contratados temporariamente, en condiciones precarias en las redes públicas de enseñanza son los ejemplos más significativos de ese proceso de flexibilización. En la red pública del Estado de São Paulo, por ejemplo, más de 40% de los 220 mil profesores del sistema de enseñanza son temporarios – no saben si podrán seguir enseñando en el próximo año.

Los investigadores resaltan que los vencimientos de los docentes se diferencian en función de la carrera, del contracto de trabajo – efectivo o temporario – del cargo, del régimen de trabajo, del nivel y de la clase, del tiempo de servicio, de la investidura en cargo de confianza, de las gratificaciones incorporadas, de la titulación.

De acuerdo con el documento de la Unesco sobre la cuestión docente, los profesores calificados durante periodo probatorio o con contracto temporario no deberán, en hipótesis alguna, recibir remuneración inferior a los titulares – situación que acaba ocurriendo, aún hoy, en muchos países.

* Traducción de Anne Rossini

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Un Comentario

  1. Eduardo Jorge Lopes
    Publicado dia 19/06/2012 as 10:44:24 | Permalink

    A realidade de muitos municípios do estado da Paraíba/Brasil não é diferente o desenho traçado acima. Os professores não possuem um plano de carreira estruturado. São mal remunerados. Não existe formação continuada (algumas exceções). AS faculdades privadas de final de semana e algumas de uma vez ao mês tem dominado a formação inicial dos professores para as séries iniciais com qualidade duvidosa. Esse quadro e desaminador, especialmente quanto tratamos dos professores que se encontram na educação do campo. Para eles, as politicas públicas municipais reforçam uma concepção de educação para pobres rurais tem que ser igualmente pobre ou mesmo miserável. Muitas escolas do campo não existe nada de recursos e condições de muito menos.
    Não sei até quanto iremos continuar reforçando esse modelo de educação que, a meu ver, está falida e carregada de profissionais desestimulados.

    Eduardo Jorge Lopes da Silva
    Doutor em Educação pela UFPE
    Professor da UFPB, Campus de Bananieras/PB

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